Rocafuerte abarca un bello y extenso valle que fue asentamiento de la cultura Pichota,
tribu que, según la historia, arribó por el río Chota,
sistema fluvial de la hoya de Ibarra.
Por su potencial, en la producción de arroz, a este cantón se
lo conoce como el granero de Manabí.
Otra de las fuentes de trabajo, que ancestralmente contribuye a la economía
del cantón, es la fabricación de sillas de tijera, actualmente
desplazada por un nuevo modelo (perezosas). La elaboración de objetos
decorativos en tagua, producción de ropa, bordados, ollas de barro, dulces
y otras artesanías también son parte del aparato productivo.
En este cantón no se ha explotado el turismo, pero tiene recursos que
prestan las facilidades para hacerlo. |